" Una civilización literaria no se construye a base de lecturas, sino de relecturas; quizá hasta una civilización a secas.[...]Releer es esa alianza discorde, reencontrar, reconocer y descubrir a la vez; encontrar lo que la lectura anterior o incluso alguna otra lectura no nos había revelado. El libro releído nos ofrece algo que ninguna lectura, por precisa que sea, podía darnos"./Giorgio Manganelli, 1990

lunes, 1 de julio de 2013

Charles BUKOWSKI entre el arte y la vida





Jaime Siles, ABCcultural, 10.3.12, reseña   Los placeres del condenado y distingue los diferentes Bukowskis que hay y no sólo en  poesía. Recuerda su afición a la música clásica y elogia la traducción y el  interesante prólogo de Ciro Arbós. El traductor  por su parte señala  algo esencial: cómo "a pesar de la ausencia de rima  y patrón métrico definido [Bukowski] respeta la cadencia propia de la poesía [...] al constatar una cuidadosa elección de los puntos de inflexión, asistida de repeticiones y paralelismos que cumplen  la función musical de la rima:"                                                                                                                                           


Bukowski es el   poeta que como otros artistas  de su época (Cage en música, Robert Rauschenberg en pintura...), desarrolla su obra en el resquicio que queda entre el arte y la vida. El poeta y crítico Jaime Siles es capaz de poner nombre a  lo que le hace especial. Cómo consigue  que a veces el lector sonría pero con más frecuencia, o al mismo tiempo,  se sienta arrasado, por unos poemas de sencillez engañosa  y extraña música. Siles  disecciona   la poesía de este outsider de la literatura tan difícil de atrapar:
                            
"La dificultad de traducir a Bukowski estriba- como la de su correcta lectura- no tanto en su complicación -que la tiene- como en su desconcertante sencillez, que exige ser bien interpretada. De lo contrario se pierde ese mosaico de distintos niveles que presenta su lengua y esa variedad de tonalidades con que él ha hecho literatura de su modo de hablar.// Bukowski no es el "poeta fácil"que algunos han querido ver sino el gran poeta que con muy pocos y no prestigiados materiales, ha sabido construir un corpus ideológico musical y poéticamente coherente".[...]  Jaime SILES, ABC cultural, 10 marzo 2012.
                                                                           ***
Los poemas son los últimos editados en vida, The Last Night of the Earth Poems, 1992, dos años antes de morir.

POESÍA

hace
falta
mucha

desesperación

insatisfacción

y
desilusión

para
escribir

unos
pocos
buenos
poemas.

no todo
el mundo
puede

ya sea

escribir-
la

o siquiera

leer-
la


poetry//It/takes/a lof of//desperation//dissatisfaction// and/disillusion//to write//a/few/good/poems.//it's not/for/everybody//either to//write it//or even to//read it.

                                                      


PERMÍTEME DECIRTE

el infierno se levanta
pieza a pieza
ladrillo a ladrillo
a tu
alrededor.
no un proceso rápido
sino gradual.

construimos nuestro
propio
infierno
y culpamos
a los demás.

pero el infierno
es el infierno.

literalmente el infierno es
el infierno

mi infierno y
tu
infierno.

nuestro
infierno.

infierno, infierno,
infierno.

la canción del
infierno.

calzarte
por
la
mañana.
el infierno.


let me tell you//hell is built/ piece by piece/ brick by brick/ around/ you./it's a gradual,/ not a rapid/ process.//we build our/ own/inferno,/blame/ others.//but hell is/hell.//wordly hell is/hell.//my hell and/ your/hell.//our/ hell.//hell, hell,/hell.//the song of/ hell.//putting your/ shoes on/ in the/ morning./ hell. 

                                             
                     
ELLOS Y NOSOTROS 

estaban todos en el porche
charlando:
Hemingway, Faulkner, T.S.Eliot,
Ezra Pound, Hamsun, Wally Stevens,
e.e. cummings y algunos más.

"escucha",  dijo mi madre,"¿no puedes
decirles que se callen?"

"no", dije,

"están diciendo tonterías", dijo mi
madre, "deberían buscar
trabajo".

"ya tienen trabajo",
dije.

"sí, mucho...", dijo mi
padre.

"exactamente"
 dije.

entonces Faulkner entró
dando tumbos.
encontró el whisky en la
alacena y salió con
él.

"una persona terrible",
dijo mi madre.
luego se levantó y echó un vistazo
al porche.

"hay una mujer con ellos",
dijo, "pero parece un hombre".

"es Gertrude",
dije.

"hay otro tío que está luciendo
los músculos", dijo," dice que
puede cargarse a tres cualesquiera
de ellos",

"es Ernie", dije.

"¿qué?"

"he dicho que te calles; estoy escuchando a
esos hombres".


mi padre miró a su mujer:
"éste no es hijo
mío"

"espero que no", dije.

Faulkner volvió a entrar dando tumbos en la
habitación.

"¿dónde está el teléfono?",
preguntó.

"¿para qué demonios lo quiere?", preguntó
mi padre.

"Ernie se acaba de volar los
sesos", dijo

"¿ves lo que pasa a las personas
así ?", gritó mi padre.

me levanté
despacio
y ayudé a Bill a encontrar
el
teléfono


them and us//
they were all out on the front porch/talking:/Hemingway, Faulkner, T.S.Eliot,/Ezra Pound, Hamsun, Wally Stevens,/ e.e. cummings and a few others. staggering into the room///"listen", said my mother, "can't you/ ask them to stop talking?"//"no," I said.//"they are talking garbage,"said my/father,"they ought to get/jobs."//"they have jobs,"I/said.//"like hell,"said my/father.//"exactly,"I/said.//just then Faulkner came/staggering in./ he found the whiskey in the/cupboard and went outside with/it.//"a terrible person",/said my mother.//then she got up and peeked out/ on the porch.//"they've got a woman with them,"/ she said, "only she looks like a/ man."//"that's Gerytrude",I/ said.//"there's another guy flexing his/ muscles",she said, "he claims he can whip any three of/them".//that's Ernie",I said.//"and he", my father pointed to me,/"wants to be like them!"//"is that true?" my mother asked.//"not like them", I said, "but of/them".//"you get a god-damned job,"/said my father.//"shut up,"I said.//"what?"//"I said, 'shut up", I am listening to/ these men".//my father looked at his wife:/"this is no son of/mine!"//"I hope not,"I said.//Faulkner came staggering into the room/ again.// "where's the telephone?" he/ asked.//"what the hell for?"my father asked.//"Ernie's just blown his brains/out", he said.//"you see what happens to men like/that?" screamed my father.//I got up/slowly/ and helped Bill find/ the/ telephone. 


                                          

LA PALABRA

estaba Auden, no recuerdo
en que cuchitril lo leí por primera 
vez,
y estaba Spencer y tampoco
sé en qué
habitación,
y luego estaba Ezra
y sí recuerdo el cuarto,
que se encontraba en Los Ángeles
y tenía una mosquitera rota
por la que entraban las moscas.
la mujer me decía:
"¡Dios mío, ya estás leyendo los
Cantos otra vez!".
a ella, por su parte, le gustaba e.e.cummings.
creía que era muy
bueno y tenía 
razón.

me acuerdo de cuando leí a Turgueniev.
acababa de salir de 
chirona por borracho y vivía
solo
me parecía un verdadero
hijo de perra, sutil y 
extraño.

a Hemingway lo leía en todas partes,
en ocasiones varias veces:
me hacía sentir valiente
y duro,
hasta que cierto día
Ernie empezó a dejarme frío
y, lo que es peor,
a
irritarme.

Mi periodo Jeffers tuvo lugar en Los Ángeles,
en algún momento, en alguna habitación, cuando trabajaba en
algo.
la misma mujer estaba allí
y me decía:
"Dios mío, ¿cómo puedes leer esa 
mierda?"
una vez que no estaba
encontré un montón de revistas
debajo de su cama.
las saqué
y descubrí que todas trataban
de muertes,
de mujeres
torturadas, asesinadas,
descuartizadas y
demás, que aparecían en
espeluznantes fotos
en blanco y
negro.
aquello no era para 
mí. 

mi primer encuentro con Henry
Miller fue gracias a un libro en rústica,
mientras cruzaba Arizona en autobús.
era magnífico cuando se ceñía
a la realidad.
pero cuando se ponía etéreo,
cuando empezaba a filosofar
se volvía árido y tedioso como 
el paisaje
que me rodeaba.
lo dejé en el cagadero de hombres
de una hamburguesería en la que 
paramos.

me hice con el Viaje de Céline
y lo leí de un tirón
en la cama, comiendo galletitas
leía y comía
galletas y seguía leyendo,
riéndome a carcajadas
y pensando: por fin he encontrado a alguien 
que escribe mejor que
yo.
terminé el libro y 
bebí mucha agua
las galletas se me hincharon 
en la tripa
y pasé el peor
dolor de estómago
de mi 
vida.

vivía con mi primera 
mujer.
trabajaba en la oficina del sheriff
de L.A.,
y me encontró
doblado de dolor
y gimiendo.

"¡oh! ¿qué te pasa?

"¡acabo de leer al
mejor escritor
del mundo!"

"pero si decías que era tú"

"yo soy el segundo, nena..."

leí Apuntes del subsuelo,
de F.D.,
en una pequeña biblioteca de
El Paso,
después de pasar la noche
en un banco del parque,
azotado por una tormenta de
arena.
al acabarlo
sabía que aún me quedaba un largo
trecho que recorrer como 
escritor.

no sé dónde leí a
T.S.Eliot.
produjo una pequeña abolladura
que pronto
se alisó.

hubo muchas habitaciones,
muchos libros,
D.H.Lawrence, Gorki,
A.Huxley, Sherwood
Anderson, Sinclair Lewis,
James Thurber, Dos Passos,
etc,
Kafka,
Schopenhauer, Nietzche,
Rabelais,
Hamsun.

siendo muy joven,
trabajaba como empleado de remisiones.
iba a los bares por la
noche,
volvía a la pensión,
me acostaba
y
leía.
tenía 3 ó 4 libros en 
la cama, a mi lado (¡vaya 
tío!), y luego me
dormía.

la patrona me decía al cabo de algún
tiempo: "¿sabe?, como lee 
en la cama, los libros se le van
cayendo al suelo
¡y no deja
dormir a 
nadie!"

(yo me alojaba en el 3er piso).

qué días y qué noches 
aquellos.

ahora ya no puedo leer,
ni siquiera el periódico.
y, por supuesto, no puedo ver
la tele, excepto los combates
de boxeo.
sí que escucho las noticias
por la radio del coche
cuando voy por la autopista,
mientras espero
la información del 
tráfico.

pero, sabes, mi antigua
vida como bibliófilo
posiblemente evitó que
matara a alguien,
incluido
a mí mismo.
impidió que me convirtiera en 
industrial.
me permitió aguantar
a algunas mujeres
con las que la mayoría de hombres no
serían capaces de vivir
jamás.
me dio espacio, un
descanso.
me ayudó a escribir
esto.

(en esta habitación,
que es como las otras)
quizá para algún joven
que ahora
necesite
reírse de los imposibles
que hay
y seguirá habiendo
cuando ya nos hayamos
ido.
                                                    


PASEANDO POR LA JAULA

[...]
leo 2 ejemplares de una famosa revista de hace 40
años, y me sigue pareciendo mala
la escritura que ya
entonces
me parecía mala. 

ninguno de aquellos autores ha perdurado.

a veces funciona
una justicia
misteriosa

a veces
no...

[...]
sobre escritores: descubrí que la mayoría
nadaban juntos.
tenían escuelas, mandamases,
teorías.
se reunían en grupos y se peleaban con los
demás.
había políticas literarias.
había juegos y 
acritud.

siempre he creído que escribir es una
profesión solitaria...

y sigo creyéndolo...

[...]
pobre, pobre, Céline.
sólo escribió un libro.
olvídate de los demás.
pero menudo libro:
Voyage  au bout de la nuit.
le hizo darlo
todo.
lo convirtió en un bicho raro
que jugaba nerviosamente
a la rayuela bajo la
niebla de lo 
posible...[...]

                                                  

EL ACTO CREATIVO

por el huevo roto en el suelo
por el 5 de julio
por el pez de la pecera
por el viejo de la habitación 9
por el gato encaramado en la verja

por ti mismo

no por la fama
ni por el dinero

tienes que seguir luchando

cuanto mayor te haces
menos atractivo resultas

es más fácil de joven

todo el mundo puede subir a 
lo más alto alguna vez

la clave consiste en
resistir

cualquier cosa que mantenga
a la vida

bailando ante la 
Sra. Muerte.

                                                      

COMPAÑERO

no estoy solo.
ahora está aquí.
a veces creo que se ha
ido
pero vuelve
por la mañana o al
mediodía o por la
noche.
un pájaro que nadie quiere.
es mío.
el pájaro de mi dolor.
no canta.
ese pájaro
que se mece en la
rama.
                                                        

LA MÚSICA CLÁSICA Y YO

no tengo ni idea de cómo empezó.
de niño creía que la música clásica era
cosa de maricas, y de adolescente, aún
más.

sí, creo que empezó en aquella tienda de
discos.
estaba en la cabina escuchando las cosas
que escuchaba
en aquella época.
entonces oí lo que sonaba en la cabina
contigua.
las notas me parecieron insólitas y
extrañas.
vi al hombre salir de la cabina y
devolver el disco al dependiente.
me acerqué a él y le pedí el
disco.
me lo dio.
miré la cubierta.

"pero", dije, "esto es música
sinfónica".

"sí", dijo el dependiente.

me llevé el disco a la cabina
y lo puse.

jamás había oído una música como 
aquélla.
desgraciadamente, no
recuerdo cuál era
aquella maravillosa pieza 
de música.

compré el disco.
tenía un tocadiscos en mí
habitación.
escuché el disco 
una y otra
vez.

estaba enganchado.

pronto encontré una tienda de discos
de 2ª mano
y me enteré de que, dando
3 álbumes de discos, se podían
retirar dos.

era bastante pobre
pero casi todo el dinero me lo gastaba
en vino y
música clásica.
me encantaba mezclarlos a los 
dos.

me recorrí entera la tienda
de discos de 2ª
mano.

tenía unos gustos extraños.
Beethoven me gustaba pero
prefería a Brahms y
Tchaikovski.
Borodin no funcionaba.
Chopin sólo era bueno
a ratos.
y Mozart sólo 
cuando me encontraba
bien y eso
pasaba 
pocas veces.
a Smetana lo encontraba 
obvio y a Sibelius
imponente.
Ives se exigía poco a sí mismo.
Goldmark me parecía
infravalorado.
Wagner era un prodigio rugiente
de energía oscura.
Haydn era amor desatado
en sonido.
Händel creaba cosas que
te agarraban la cabeza y te la lanzaban
al techo.
Eric Coates era increíblemente
astuto.
y si escuchabas a Bach
lo suficiente
ya no te apetecía escuchar a 
nadie más.
había docenas
y docenas...

yo me desplazaba de una ciudad a otra
y llevar conmigo el tocadiscos
y los discos resultaba
imposible.
así que empecé a escuchar la 
radio
y a captar lo que
pudiera.

el problema de la radio
era
que tenían unas cuantas pìezas
estándar y las ponían una y otra
vez.
las oí demasiadas veces
y ya sabía que nota era  la siguiente
antes de que
sonara.
pero lo bueno era
que, a veces, oía música,
compuesta por autores de los que nunca había
oído hablar, ni leído nada.
me sorprendía que hubiera tantos
compositores bastante desconocidos,
al menos para mí, capaces de
producir aquellas obras
conmovedoras y 
maravillosas.
obras que nunca volvería
a oír.

he seguido escuchando
música clásica por la radio
durante años.
mientras escribo esto
escucho la 9ª de Mahler.
Mahler siempre ha sido uno
de mis favoritos.
se puede escuchar
sus obras una y
otra
vez sin cansarse.

con las mujeres, en los
trabajos, en los buenos
y en los malos tiempos,
en las muertes, en 
todo, entrando y saliendo de los hospitales,
entrando y saliendo del amor, a lo largo de los
años, que han pasado tan
deprisa,
he escuchado
música clásica por
la radio.
tantas noches.
casi cada
noche.
ojalá pudiera recordar el título de
aquella primera pieza que oí en la
cabina de discos,
pero no lo consigo.
por alguna extraña razón si 
recuerdo al director: 
Eugene Ormandy,
uno de los mejores.
.

Mahler me acompaña ahora en
esta habitación
y los escalofríos me recorren los
brazos y suben hasta
la nuca...
es tan increíblemente espléndido,
¡espléndido!
y no sé leer ni una nota de
música.
pero he encontrado una parte del
mundo
que no se parece a ninguna otra parte del
mundo.

ha animado mi
vida, me ha ayudado a
llegar
hasta aquí.

                                                    

QUÉ ESCRITOR

lo que me gustaba de e.e.cummings
era que renunciaba a la
santidad de la 
palabra
y con gracia 
y atrevimiento
nos entregase versos
que se abrían paso por entre la 
mierda.

¡cuánta falta hacía!
¡nos estábamos 
secando
con aquellas formas
agotadas
y caducas!

y, claro, luego llegaron
los que 
copiaban a
e.e.cummings.
lo copiaban a él
igual que otros habían
copado antes a Keats, Shelley,
Swinburne, Byron,
etcétera.

pero sólo había
un
e.e.cummings,
claro

un sol.

una luna

un
poeta
así.

Charles Bukowski, Poemas de la Última Noche de la Tierra,versión española:DVD Ediciones,2008
Original inglés:The last night of the earth poems,ccc,HarperCollins



ASÍ QUE QUIERES SER ESCRITOR, ¿EH?

si no brota de ti a borbotones
a pesar de todo,
ni lo intentes.
a menos que te salga por voluntad propia
del corazón y la mente y la boca
y las entrañas,
ni lo intentes.
si tienes que permanecer horas sentado
mirando la pantalla del ordenador
o encorvado sobre la
máquina de escribir
en busca de palabras,
ni lo intentes.
si lo haces por el dinero o
la fama,
ni lo intentes.
si lo haces porque quieres 
mujeres en la cama,
ni lo intentes
si tienes que sentarte y
rehacerlo una y otra vez,
ni lo intentes.
si solo pensar en ello ya te cuesta trabajo,
ni lo intentes.
si quieres escribir como algún
otro,
olvídalo.

si tienes que esperar a que salga de ti
con un rugido,
entonces espera tranquilo.
si no llega a salir de ti con un rugido,
dedícate a otra cosa.
si primero se lo tienes que leer a tu esposa
o a tu novia o tu novio
a tus padres o quienquiera que sea,
no estás preparado.

no seas como tantos otros escritores,
no seas como tantos miles de
personas que se llaman escritores,
no seas soso, aburrido y
pretencioso, no te dejes consumir por el
narcisismo.
las bibliotecas  del mundo
se han dormido de
aburrimiento
con los de tu calaña.
no lo empeores
ni lo intentes.
a menos que te salga
del alma como un cohete,
a menos que creas que la inactividad
te llevaría a la locura o
al suicidio o al asesinato,
ni lo intentes.
a menos que el sol en tu interior te
abrase las entrañas,
ni lo intentes.

cuando de veras sea la hora,
y si estás entre los escogidos,
cobrará vida por
sí mismo y seguirá cobrándola
hasta que mueras o muera
en ti.

no hay otra manera,

ni la hubo nunca.


Ch.Bukowski, Escrutaba la locura...Visor de Poesía

                                                      


la quema del sueño

la vieja Biblioteca Pública de L.A se quemó
entera
aquella biblioteca del centro
y con ella desapareció
buena parte de mi
juventud.

estaba allí sentado en uno de los bancos
de piedra con mi amigo
Baldy cuando me
preguntó,
"¿vas a unirte a la 
Brigada
Abraham Lincoln?"

"claro", le
dije.

pero consciente de que no era
un intelectual ni un idealista
político
me eché atrás
poco
después.

yo era un lector
entonces
que iba de sala en 
sala: literatura, filosofía,
religión, hasta medicina
y geología.

desde muy pronto
había decidido ser escritor, 
pensaba que podía ser la mejor
vía
de escape
y los chicarrones novelistas no me parecían
tipos demasiado
duros.
tenía más dificultades con 
Hegel y Kant.

lo que me molestaba
a mí
de la gente
era que tardase tanto
en decir al fin
algo ameno y/
o
interesante.
creía que estaba por
encima de todo el mundo
entonces.

me quedaban por descubrir dos
cosas:
a) la mayoría de los editores pensaba que todo
lo aburrido tenía algo que ver con cosas
profundas.
b) que me llevaría décadas de
vida y literatura
ser capaz de
escribir
una frase que fuera
ni de cerca
como yo quería que
fuese.

entretanto
mientras otros jóvenes perseguían
señoritas
yo perseguía viejos
libros.
era un bibliófilo, bien
que
desencantado
y eso
y el mundo
me moldearon.

vivía en una caseta de contrachapado
detrás de una pensión
por 3,50$ a la
semana
sintiéndome un
Chatterton
embutido en algo de 
Thomas
Wolfe.

mis mayores preocupaciones eran
los sellos, los sobres, el papel
y
el vino,
con el mundo al borde
de la Segunda Guerra Mundial.
aún no me había
turbado una
hembra, era virgen
y escribía de 3 a
5 relatos por semana
y todos me los
devolvían
desde The New Yorker, Harper's,
The Atlantic Monthly.
había leído que
Ford Madox Ford solía empapelar
su cuarto de baño con las
cartas de rechazo
pero yo no tenía ni
cuarto de baño así que las metía 
en un cajón
y cuando se llenó tanto que
apenas si podía
abrirlo
saqué todas las cartas
y las tiré
a la basura junto con los 
relatos.

con todo
la vieja Biblioteca Pública de L.A. seguía siendo
mi hogar
y el hogar de muchos otros
vagabundos.
usábamos con discreción los
baños
y los únicos a
los
que desalojaban era a
quienes se quedaban dormidos en las
mesas de
la biblioteca -nadie ronca como un
vagabundo
salvo la persona con quien te has
casado.

bueno, yo no era exactamente un 
vagabundo. yo tenía carné de la biblioteca
y sacaba libros y los
devolvía
enormes
pilas de libros
siempre hasta el 
límite
permitido:
Aldous Huxley, D.H.Lawrence,
e.e. cummings, Conrad Aiken, Fiodor
Dos, Dos Passos, Turgueniev, Gorki,
H.D., Freddie Nietzche, Art
Schopenhauer, Steinbeck,
Hemingway,
y
demás...

siempre esperaba que la bibliotecaria
me dijese, "tiene usted buen gusto,
joven..."
pero la vieja zorra quemada y
acabada no sabía ni quien era ella
misma
con que figúrate
yo.

pero aquellos estantes eran
una tremenda bendición: me llevaron 
a descubrir
a los poetas chinos antiguos
como Tu Fu y Li
Po
que conseguían decir más en un
verso de lo que la mayoría decía en
treinta o
en cien.
Sherwood Anderson debe de
haberlos 
leído
también.

también sacaba los Cantos
una y otra vez 
y Ezra me ayudó a 
hacerme fuerte de brazos si no
de mente.

ese lugar maravilloso
la Biblioteca Pública de L.A.
fue un hogar para alguien que había tenido
un
hogar
infernal
ARROYOS DEMASIADO ANCHOS PARA SALTARLOS
LEJOS DEL MUNDANAL RUIDO
CONTRAPUNTO
EL CORAZÓN ES UN CAZADOR SOLITARIO

James Thurber
John Fante
Rabelais
de Maupassant

algunos no me decían
nada: Shakespeare, G.B. Shaw,
Tolstoi, Robert Frost, F. Scott
Fitzgerald

Upton Sinclair me decía
más
que Sinclair Lewis
y consideraba a Gogol y
Dreiser dos completos
imbéciles

pero tales juicios se debía más
a mi manera
forzada de vivir que a 
mi razón.

la vieja Biblioteca Pública de L.A
evitó a buen seguro que me
convirtiera en un
suicida
un atracador
de bancos
un
maltratador
de mujeres
un carnicero o un
policía motorizado
y aunque algunos de éstos
puedan ser estupendos
le
debo
a mi suerte
y mi carácter
el que esa biblioteca estuviese
ahí cuando era
joven y buscaba
algo
a lo que agarrarme
y parecía haber muy
poco
a mano.

y cuando abrí el
periódico
y leí lo del fuego
que
había destruido la
biblioteca y casi todo
su contenido

le dije a mi
mujer: "yo me pasaba el
tiempo
allí..."

EL OFICIAL PRUSIANO
EL JOVEN AUDAZ SOBRE EL TRAPECIO VOLANTE
TENER Y NO TENER

YA NO PUEDES VOLVER A CASA.


                                                  

los elefantes de Vietnan

primero solían, me dijo,
disparar y bombardear a los elefantes,
oías los berridos por encima de cualquier otro sonido;
pero volabas alto para bombardear a la gente,
nunca la veías,
sólo un pequeño destello desde allá arriba
pero a los elefantes
los tenías ahí mismo
y oías cómo berreaban;
yo les decía a mis colegas, oye, chicos
basta ya,
pero ellos se reían sin más
mientras los elefantes se dispersaban
con la trompa levantada (si no se la habían volado)
la boca muy 
abierta
pateando con esas patazas torpes
y sangrando a chorros por enormes agujeros en la panza.

luego volábamos de regreso,
misión cumplida.
le tirábamos a todo:
convoyes, depósitos, puentes, gente, elefantes y
todo lo demás.

después me dijo, yo
lo sentía por los
elefantes.

                                              

el ceceo

la tuve en 3 módulos
y a mitad de curso
leía en alto el número de tareas,
de relatos
que le habíamos entregado:
"Gilbert:2...
Ginsing: 5...
McNulty :4...
Frijoles: ninguno...
Landsford: 2...
Bukowski: 38..."

los de la clase se reían
y ella decía ceceando
que Bukowski no solo
escribía muchos relatos
sino que todos eran de
gran calidad.

exhibía sus piernas doradas
en 1940 y había algo
seductor en su ceceo
seductor como un avispón
como una serpiente de cascabel
ese ceceo.

y me dijo ceceando
después de clase
que debería ir a la
guerra.
que sería un 
muy buen marino,
y me contó que
se llevaba mis relatos a casa
y se los leía a su marido
y se reían mucho los dos,
y yo le dije, "vale Sra. Anderson"
y me fui caminado por el campus
donde casi todos los tíos tenían su
chica.

no me hice marino,
Sra. Anderson, el mar 
no me vuelve loco
y no me gustaba la guerra
ni siquiera cuando estaba 
de moda
ir.

pero aquí tengo otra tarea acabada
para usted
aquellas piernas doradas
aquel ceceo
me tienen todavía escribiendo
canciones de amor. 


Ch. Bukowski, Los placeres del condenado, Visor (traducción y prólogo Ciro Arbós)

                                             

NUESTRO PROFUNDO SUEÑO

siempre me han vuelto loco los 
de antes: Celine, Hemingway, Dreiser,
Sherwood Anderson, W.C. Willians, Wallace Stevens,
Pound, D.H.Lawrence, Carson
McCullers...y algún otro.

nuestros modernos actuales
me dejan del todo
insatisfecho.
no hay magro ni
grasa en sus esfuerzos, ni ritmo,
ni riesgo, ni alegría.
leerlos supone esfuerzo, mucho
esfuerzo,
hay mucho de fingimiento
e incluso cierto aire de hábil timo
tras su producción.

no tengo ni idea de lo que ha ocurrido
con el autor creativo
desde los años 40.
llevamos medio siglo
de absoluta bazofia.
¿por qué?
no lo sé.
no lo sé.

ya llevamos una buena temporada
sin apenas nada
que leer.
sólo he podido
leer la prensa
y el 
Formulario de Apuestas.

tantos libros impresos,
un millón de libros
impresos
y nada que
leer.

medio siglo que se ha ido a
la mierda. 

no nos merecemos nada
y eso es lo que tenemos
ahora.

Ch. Bukowski, La gente parece flores al fin. Visor (traducción, Eduardo Iriarte)





No hay comentarios: